La ceremonia
No nos van los líos.
Por eso, la ceremonia y la celebración serán en el mismo lugar — porque correr entre iglesias, jardines y salones no nos parecía la forma más romántica de empezar el matrimonio.
Así que ese día, todo pasará en un solo sitio: La Finca La Dehesa de Abantos. Vosotros, nosotros y un montón de emociones (y probablemente lágrimas de alguno que prometía no llorar).
Primero diremos “sí, quiero”, luego brindaremos, bailaremos, comeremos (en ese orden… más o menos), y lo mejor: no habrá que coger el coche
Fácil, bonito y con la logística bajo control.
Tal y como debería ser el amor.
La boda
Después del “sí, quiero” vendrá lo que todos estáis esperando: el cóctel, la comida y la parte en la que ya nadie finge ser discreto con la copa en la mano.
Habrá risas, brindis, música y algún discurso que probablemente nos haga arrepentirnos de haber dado la palabra al orador.
La idea es sencilla: celebrar, sin prisas, sin protocolos imposibles y con buena comida.
El menú está pensado para que nadie se quede con hambre (ni con sed), y el cóctel para que todo el mundo empiece la fiesta antes de sentarse.
Porque sí, es una boda, pero también es nuestra manera de agradeceros estar aquí, acompañándonos en uno de los días más bonitos, honestos y probablemente más caóticos de nuestra vida.
Así que venid con hambre, con ganas y con zapatos cómodos. Lo demás, lo ponemos nosotros.
ALERGIAS, INTOLERANCIA Y AVENTURAS GASTRONÓMICAS
Sabemos que el amor todo lo puede… pero las alergias, no tanto.
Así que si hay algo que no puedes, no quieres o no debes comer, cuéntanoslo con tiempo.
Prometemos pasarlo al equipo de cocina para que nadie tenga que vivir el momento “¿esto lleva gluten?” en mitad del banquete.
Queremos que todos disfrutéis del menú sin sobresaltos (ni visitas al botiquín).
En resumen: si tu cuerpo y el menú no se llevan bien, dínoslo antes y lo arreglamos.
Queremos brindar contigo, no por ti.
Dehesa de Abantos, M-527, P.K, 2, 28200 Guadarrama, Madrid